
Edwin Valero empezó en el mundo del box a muy temprana edad, a los
12 años ya estaba arriba de un ring, fue 3 veces campeón de Venezuela como
amateur, con un impresionante record de 86 - 6 con 57 KO's, Edwin demostraba
que estaba hecho para cosas grandes.
Siguiendo el paso lógico,
debuto en el profesionalismo con un paso impresionante, arrolló a quién se le
puso enfrente y rompió un record que parecía imposible de superar, aquel de
Young Otto quien había ganado sus primeras 15 peleas por KO en el primer episodio,
y que reinaba desde 1905, el Inca como era conocido Valero dejo ese record en
18 peleas.
Solo fue cuestión
de tiempo, poco tiempo en realidad, para que Edwin llegará a ser campeón del
mundo, con un estilo poco ortodoxo, con muy escasa defensa y una agresividad
fuera de serie el Inca superaba a quien se le pusiera enfrente, 27 peleas
ganadas, ninguna perdida, todas por KO, esto lo volvió un peleador muy temido.
En el 2001, un
accidente en motocicleta, donde el no llevaba casco, le ocasiono una fractura
de cráneo y lo mando al quirófano, para extirparle un coagulo, esta lesión hizo
que no se le permitiera boxear en USA, y lo alejo de las grandes bolsas.
Pero Valero no se dejó
frenar, boxeo donde se lo pidieran, se volvió un peleador de culto. En otra ocasión
no le dejaron subir con un pantaloncillo negro, porque la leyenda que tenía era
proselitista a favor de Chávez, el dictador Venezolano, Edwin, acostumbrado
como estaba a hacer su voluntad, se tatuó la bandera Venezolana, con el rostro
de Chávez en el pecho y así subió al ring en sus últimas peleas.
Lamentablemente su
estilo en el ring, era un reflejo de su estilo de vida, agresivo, desordenado,
completamente autodestructivo.
En el 2007 es
acusado de golpear a su Madre y a su Hermana después de una discusión doméstica,
y ahí empezaron a ventilarse sus problemas, el episodio volvió a repetirse, y después
se le sumo la acusación de golpear a su esposa, a la cual mando al hospital,
aunque ella negó todo, Valero fue acusado por el abuso, intento agredir a los médicos
que la atendían y fue detenido, los exámenes que se le hicieron dieron positivo
por alcohol y cocaína, el Inca era un adicto.
De ahí en adelante
todo fue en picada libre, un juez blando, lo puso bajo custodia de unos policías
tibios, a los que él se les escapo, viajo con su esposa, y se hospedo en un
hotel, pasaron la tarde charlando en el lobby, y al final subieron al cuarto,
fue la última vez que se vio junta a la pareja, en la madrugada el bajo para
informar del asesinato de su esposa, fue detenido, acepto su culpa, fue
trasladado a la prisión, y en su celda, se quitó la vida, lo habían despojado
de sus agujetas y otras cosas, para evitar el suicidio, pero empleo su propia
ropa.
Hoy todos hacen
leña del árbol caído, lo han vuelto hasta escándalo político, diciendo que el
gobierno venezolano lo usaba pero nunca le dio ayuda, quizás algún día salga a
relucir la verdad, quizás no, pero hoy, la triste realidad nos indica, que hay
dos niñas huérfanas de apenas 8 y 6 años, y que la falta de preparación, con el
dinero, fama, y adicciones, son una bomba de tiempo muy peligrosa,
lamentablemente, esta no es una película de Hollywood con final feliz, esta es
una historia real, y como toda realidad, el final casi siempre es amargo.
Descanse en Paz
Edwin Valero y Jennifer Carolina Viera de Valero.
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